Últimamente es mucha la gente que se sorprende cuando le ingresan la nómina al ver que cobra menos de lo esperado. Son muchos los casos en los que las comunicaciones de embargos, remitidas por los juzgados y administraciones, llegan antes a las empresas para aplicarlos en nómina que a los propios trabajadores, y de ahí las desgraciadas sorpresas.
Pues sí, nos pueden embargar el sueldo por aquella multa de tráfico que no habíamos pagado, o por el recibo del ayuntamiento que nos olvidamos de abonar. Pero tranquilos, que no nos lo pueden quitar todo.
